Legado



Tal relación es la que sigue:

1. Poseo tejidos;
      Ojos,  situados en mi cara. Lugar donde me miran cuando quieren saber.
      Huesos, tengo 206, confío en que alguno pueda ser de utilidad.
      Pelo, tengo un montón. Cojan todo el que necesiten.
      Piel, mi mayor tesoro. Las caricias.
      Sangre, he usado mucha de otros, es justo que siga circulando.

2. Poseo Órganos;
      Corazón, oh, sweet heart! Love U. Que alguien lo utilice para amar.
      Hígado, cuando pienso en ti, recuerdo a Vitamina b12.
      Intestinos, termómetro de salud. A necesidad.
      Páncreas, ese gran ignorado pero necesario.
      Pulmón, pido perdón. Sí, fumé.
      Riñón, ahora que regule y  filtre a otr@.

3. Células;
      La vida misma. Buffet libre. Menudas lecciones “celulares”.

Por futuros avances tecnológicos y médicos, cedo la decisión a la Organización Nacional de Trasplantes para que valore otras posibilidades y opciones de uso para mi cuerpo.
Tras finalizar el trabajo y gestiones de la ONT, solicito donar mi cuerpo a la ciencia  y la investigación médica en esta ciudad, Madrid, en agradecimiento a los servicios prestados. Finalmente, me incineren.

Dicho testamento lo elaboro en presencia de dos testigos, siendo estos, la lluvia y el viento.
La pareja perfecta con la que he vivido momentos de felicidad, a quienes conozco y me conocen plenamente, las cuales son depositarias de mi confianza y placer.

Leído el presente, y no habiendo nada más que declarar, sin presión, dolor, mala fe, ni algún otro vicio.

Una habitación. El día de hoy. Mis pensamientos y yo.

A todos los receptores les deseo lo mejor, que no tengas rechazos y que intenten hacer el bien a otros.
A todos los que me quieren, os echaré de menos.

Y a ti, mi amigo y compañero, te dejo encargado de que mis deseos se cumplan, eso que tanto hemos hablado los dos y que tú y yo sabemos. Te amo.

Este será mi legado.

Mónica Gómez