Inspirada en las icónicas ondas de Unknown Pleasures de Joy Division , esta pieza genera un paisaje de líneas blancas sobre negro profundo que se reconfigura sin repetirse, tomando como punto de partida el origen científico y cultural de esa imagen, vinculada a registros del púlsar CP1919/PSR B1919+21 y su salto desde la divulgación astronómica a la cultura pop. Cada línea tiene autonomía y cambia desde dentro: los picos nacen, se estiran y se disuelven como una señal viva, en sintonía con la historia local de esa portada y su circulación entre biblioteca, archivo y diseño. El sonido añade una capa física de graves que evoluciona con tu gesto, haciendo que la imagen se sienta más que se mire, reforzando esa idea de señal como materia y experiencia.